Javier Iglesias: “Podré decir a mis nietos que participé en un momento muy difícil de España”

Javier IglesiasEl presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, nos recibe en el despacho principal del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. Con más de 400 años, el edificio conserva muchos elementos de la estructura inicial. El despacho, a pesar de encontrarse en la parte reformada, sigue manteniendo un ambiente del siglo XVI debido al mobiliario, que se conserva en un perfecto estado. Las dos banderas, situadas detrás de la mesa principal, la mirobrigense y la española, llaman la atención por su tamaño de hasta dos metros. En un ambiente distendido y acogedor, Iglesias respondió a nuestras preguntas.

Pregunta: Su andadura política es muy extensa. En el año 1995, y con tan solo 25 años, se convierte en alcalde de Ciudad Rodrigo. ¿Hay que tener una personalidad especial o determinada para ser político, para dedicarse a ello?

Respuesta: Creo que no especialmente, lo que hace falta tener, como en cualquier cosa que uno haga en la vida, es determinación, mucha fuerza de voluntad y tener ganas de hacer cosas, eso es fundamental y, sobre todo, una actividad como la política que tiene sus altos y sus bajos. Ahora claramente estamos en un momento bajo de la percepción del político por parte de los ciudadanos, si cabe hay que redoblar esa cualidades para que la actividad política al final merezca la pena.

P. Resulta curioso que con solo 25 años se pusiera al mando de Ciudad Rodrigo. ¿De dónde surge esa prematura vocación? ¿Siempre había aspirado a ello, o fue simplemente una oportunidad?

R. Me gustaba mucho la política, me gustaba tener mi opinión política, era un lector, devorador de fundamentalmente periódicos cuando era estudiante, pero nunca pensé en dedicarme a ello. En el año 95 se me ofrece la posibilidad por parte del Partido Popular de encabezar la lista. Además, muy tarde, a mí se me ofrece el 26 de abril cuando las elecciones eran el 28 de mayo de 1995 y decido coger ese tren, un tren que no sabía dónde nos iba a llevar y un momento en el que el Partido Popular podía dar un cambio espectacular a España. Cogí ese tren y, a día de hoy, hemos contribuido desde la alcaldía de Ciudad Rodrigo y desde otras responsabilidades políticas, modestamente, a aportar nuestro granito de arena en la gestión pública. He sido testigo de muchas cosas buenas y no tan buenas de nuestro país.

P. ¿Por qué razón o razones decidió afiliarse al Partido Popular? ¿Qué fue lo que le convenció de los planteamientos políticos de este partido?

R. Yo me afilié al Partido Popular siendo ya alcalde. No era afiliado cuando me presenté a las elecciones, simplemente era un modesto simpatizante, un votante del Partido Popular  y me afilié en verano. Una vez ganadas las elecciones en el año 95, decido afiliarme porque pienso que el compromiso tenía que ser formal y real. Creo que la afiliación era el acto en el que formalmente uno da un paso hacia adelante y se compromete con una responsabilidad tan importante como pertenecer a un partido y ejercer un cargo de responsabilidad institucional representando a este partido.

P. Además de alcalde y de su actual cargo como presidente provincial del PP de Salamanca, ha sido diputado, senador y procurador en las Cortes de Castilla y León ¿Cuál es su experiencia en estos campos, en una política a mayor escala?

R. Ha sido muy intensa y muy enriquecedora. Primero porque he tenido la oportunidad de estar en esos momentos difíciles, en el año 1995 España estaba en una situación también complicada, con más de un 50% de paro juvenil, también con unas expectativas bajas por parte de la juventud española… Participé de esto, terminé mi carrera en el año 92, me fui a Finlandia, donde aproveché para hacer unos estudios en la Helsinki Business School, y después vine, hice el servicio militar y lo terminé en el año 94. Con 27 años era un crío, me veía muy mayor pero no lo era. Tener la oportunidad, así como anécdotas, de estar con el presidente del Gobierno cara a cara, con otros diputados… En esas edades lo más importante y lo más inteligente es escuchar.

P. Su experiencia, como vemos, abarca desde la política local, de un lugar relativamente pequeño como Ciudad Rodrigo, a la política a gran escala. ¿Qué es lo que le llena más? Las grandes medidas, decisiones… o por el contrario, la cercanía al ciudadano, conocer a sus administrados…

R.  Vamos a ver, la política a gran escala está en el Ayuntamiento. A veces, he tenido la oportunidad de enriquecerme mucho siendo diputado, siendo senador pero donde yo he hecho realmente política en es el Ayuntamiento, la Universidad, el Máster, el Doctorado en política se hace en el Ayuntamiento. Lo otro viene por añadidura. No digo que cuando uno está a cierto nivel y es el ministro pues es otra cosa, pero allí lo que tienes es oportunidad de compartir experiencia, es una muy buena escuela pero donde verdaderamente se forja uno, donde se toman decisiones, donde haces política en los niveles que yo me he desenvuelto, en mi caso, es en el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo o en la Diputación Provincial. Es más importante ser alcalde Ciudad Rodrigo que ser diputado nacional de a pie, mucha más importante, al menos para mí.

P. Se cumplen ya 18 años de su alcaldía en Ciudad Rodrigo. Debe sentirse orgulloso después de tantas legislaturas, del apoyo del pueblo. A día de hoy, ¿por qué considera que se mantiene en el poder? ¿Cree que en los lugares pequeños es más importante la persona que el partido? ¿O simplemente se considera un representante más del Partido Popular?

R. Muchas veces estos términos llevan a confusión. Yo no me mantengo en el poder, yo me presento a unas elecciones y la gente te vota porque prefiere que estés tu frente a otros que no es lo mismo. A veces la gente se equivoca, yo estoy en el poder porque alguien ha querido que esté y ese alguien son miles de ciudadanos, no es por ciencia difusa. Entonces para mí es un gran orgullo ser el alcalde de Ciudad Rodrigo que más tiempo ha estado incluso cuando los alcaldes se elegían a dedo, el que más duró fue 11 años y yo ya voy para 18 y medio. El estar durante tantos años creo que da estabilidad a la gestión pública y un rumbo fijo y determinado con el que parece ser, y así lo reflejan las votaciones, el público mayoritario está de acuerdo. Eso es un hecho constatable y objetivo.

P. Pero cuando la gente va a votar usted que cree que vota, ¿vota al PP o vota a Francisco Javier Iglesias García?

R. Realmente no lo sé. Creo que puede ser un poco de todo, habrá una casuística casi infinita. En un sitio pequeño es importante la persona, si eres un estúpido y no dices “hola” a nadie pues evidentemente por muy buen gestor que seas tienes que atender a los ciudadanos. Lo que es importante es la vocación de servicio, eso es lo que puede distinguir a un alcalde respecto a otras responsabilidades políticas, la vocación de servicio público y la cercanía.

P. ¿Cuáles han sido como alcalde los logros de los que se siente más orgulloso?

R.  Yo me siento orgulloso de muchas cosas. Ciudad Rodrigo ha sufrido una enorme transformación en estos años. Tuve una idea de ciudad que en estos momentos está prácticamente plasmada. Hemos conseguido transformar enormemente la ciudad y desafíos tan importantes como las Edades del Hombre que tuvimos en 2006. Fue un momento que aprovechamos para transformar la ciudad aunque ya veníamos con un trabajo importante de atrás. Otro de los logros lo conseguí cuando solo llevaba tres semanas de diputado, conseguí dos cosas; la Avenida de Salamanca y la Avenida de Portugal y los proyectos de la autovía entre Salamanca y Fuentes de Oñoro. Gracias a esa gestión y las posteriores con Cascos conseguimos la autovía, antes que Salamanca. Estoy muy orgulloso de ello pero era mi obligación.

P. ¿Y, por el contrario, qué cosas no ha podido conseguir?

R.  Me hubiese gustado que hubiesen salido adelante algunas gestiones que he realizado respecto a la proliferación de empresas. No corresponde directamente al alcalde pero me hubiese gustado. Algunas cosas no se han conseguido no por la falta de responsabilidad del Ayuntamiento en general. Pero las cosas son como son y a veces no hemos logrado lo que hemos querido en ese campo.

P. La situación geográfica de toda la provincia salmantina, y en especial, de Ciudad Rodrigo, siempre ha estado muy favorecida por la cercanía con la frontera portuguesa. Pero, ¿cómo afecta a día de hoy el hecho de que ambos países estén en una profunda crisis? Ámbito económico, turístico…

R. Los economistas siempre decimos que otro gallo nos hubiese cantado a los mirobrigenses si hubiésemos estado al lado de Francia, estar al lado del más débil no te hace más fuerte. A nosotros nos viene extraordinariamente bien que a Portugal le vaya bien, somos los primeros españoles que lo notamos y que más nos beneficiamos. Pero en estos momentos la situación de Portugal no ayuda nada, todo lo contrario.

P. ¿Cómo compagina la alcaldía y la presidencia provincial?

R.  A veces me las veo y me las deseo. Yo siempre he compaginado ser alcalde Ciudad Rodrigo con otra responsabilidad política, pero hasta ahora siempre han sido responsabilidades de carácter parlamentario, que es otra cosa. No es lo mismo dos cargos ejecutivos, como tengo actualmente, ser alcalde y presidente de la Diputación, que ser alcalde de Ciudad Rodrigo y ser senador o procurador de las Cortes, y esto me lleva mucho tiempo, mucho esfuerzo. Aunque esté en casa siempre estoy, como dice mi hija, hablado por teléfono. Es duro y en un mandato como este es complejo.

P. ¿Cuáles son los retos más importantes de la Diputación?

R. El reto más importante de la Diputación es servir a los municipios de la provincia de Salamanca,  que es para lo que está hecha. Además, que haya una percepción distinta, no por los habitantes de la Salamanca rural o de Salamanca en general, si no de muchos habitantes de España que desconocen qué hacemos las diputaciones.

P. ¿Qué opina sobre los comentarios actuales a favor de que desaparezcan las diputaciones?

R. Desde Madrid, es muy fácil decir que las diputaciones sobran. Personalmente, no sé si sobran o no, a mi me da igual, piensan que los presidentes de las diputaciones somos defensores de ellas pero no es cierto. Yo no soy defensor de la Diputación, soy defensor de lo que hace la Diputación. Es la administración superior que vela directamente por los intereses de los habitantes de la Salamanca rural, de los habitantes de pueblos más pequeños. Ciudad Rodrigo es un pueblo más grande y como tal tiene capacidad de defenderse a sí mismo. Sin embargo, un pueblecito de 200 habitantes o menos, no es que necesiten tutela, pero necesitan un armazón institucional que esté pendientes de ellos. Y ni las Comunidades Autónomas y menos el Gobierno de España lo pueden hacer, por la propia forma de trabajar.

P. Nos encontramos en un momento difícil a la hora de hablar de política. Son numerosos los casos de corrupción con los que todos los días abrimos los periódicos en este país. Es un momento, como decimos, difícil para defender un partido como el que usted representa. ¿Qué opina de estos casos? ¿Hasta qué punto es justa la mala opinión de la ciudadanía sobre la clase política?

R. En primer lugar, comprendo perfectamente el sentir de algunos ciudadanos que lo están pasando muy mal. Y a todos  nos avergüenza que haya ciudadanos que hayan podido tener unos intereses tan espurios y tan bajos como los que está habiendo. Yo defiendo el papel del político que es fundamental, especialmente en estos momentos, admiro a las personas y a los políticos que están en estos momentos dando la cara por sacar a España adelante y creo que los españoles tenemos que ser conscientes de que hay muchas cosas malas en la política. Pero también que lo bueno y lo grande que ha conseguido España ha venido de la política, no por otro camino.  Pero lógicamente el ciudadano está diciéndonos cosas y uno de los mensajes es que quiere administraciones más transparentes  en las que demos cuenta de lo que hacemos de una manera más intensa. Tenemos que escuchar a la sociedad, los políticos tenemos que reaccionar cada uno en nuestro ámbito de responsabilidad. La política tiene que ser confianza  y en estos momentos no la hay.

P. ¿Hasta qué punto es bueno para el Ayuntamiento mirobrigense y la Diputación de Salamanca que el partido político a nivel central y autonómico sea el PP?

R. Yo siendo del Partido Popular a mí lo que me gustaría es que todo fuese del PP (risas). Yo creo que no es malo, todo lo contrario. Algunos interpretan que el que haya un partido de un color y de otro es bueno porque se ve rivalidad, pero bajo mi punto de vista así hay menor estabilidad. Creo que es bueno que sea el mismo partido porque de este modo hay más canales de comunicación, más homogeneidad y se va remando en la misma dirección. A veces cuando hay partidos distintos en administraciones distintas lo que ocurre es que unos van para un lado y otros para otro, y se avanza menos.

P. Una de las principales preocupaciones de, no solo la comarca de Ciudad Rodrigo y ni si quiera de Salamanca, sino de toda Castilla y León, es la despoblación que se está dando, la salida de gente joven en busca de otras oportunidades, el envejecimiento de la población. ¿Cómo se soluciona esto? ¿Cuáles son las medidas que como alcalde puede tomar para reducir esta fuga de la población joven?

R. Nadie tiene soluciones mágicas, si las hubiese ya se habrían puesto encima de la mesa. Desde un Ayuntamiento como el de Ciudad Rodrigo, podemos generar el marco para que actividades como el turismo, que no estaban desarrolladas, puedan estarlo más, para mí es suficiente. No podemos dar mucho más de sí. Nosotros arreglamos las calles no ponemos los bares, si el bar no funciona no es culpa del alcalde.

P. Centrándonos un poco en la actualidad a nivel nacional, ¿qué opina de la polémica que desata su compañero de partido, el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, en sus controvertidas decisiones en un ámbito tan importante como la educación? ¿Sus decisiones representan al partido? ¿Está respaldado?

R.  Yo lo que creo, en general, es que en política hay que contar hasta diez y, en ocasiones, es saludable contar hasta veinte. Los mensajes que lanzamos los políticos, y sobre todo, los importantes y relevantes, tienen que ser meditados y no ocurrencias.

P. ¿Cree que es necesaria la buena relación de los medios de comunicación locales con el Ayuntamiento y el grupo de Gobierno?

R. No dejan de ser los transmisores. Yo procuro llevarme bien con todo el mundo en general y en particular con los medios de comunicación, con las personas que están en los medios. Tengo una relación espléndida con todos.

P. Y a nivel provincial, ¿esto se complica?

R. Tampoco tengo ningún problema. El problema es que algunos medios quieren complicar las relaciones. Pero por mi parte no, yo no tengo ningún problema. Lo que pasa es que a veces cuando uno profundiza, el proceloso mundo de los intereses particulares que chocan con el interés general. No olvidemos que yo soy un servidor público que defiendo el interés general. Que no significa que si yo puedo echar una mano, no lo haga, pero no en contra del interés general.

P. ¿Es optimista de cara a que superemos la situación económica en la que estamos inmersos?

R.  Yo soy optimista por naturaleza. En estos momentos puedo decir que me siento muy orgulloso de España, de nuestro país, creo en España y creo en los españoles. Somos un país mucho más serio de lo que se percibe desde fuera, con gente trabajadora, con gente formada y estoy convencido de que vamos a salir hacia adelante. Pero depende de nosotros, aquellos que piensen que depende de Europa o de los alemanes se equivocan, depende de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, de nuestra dedicación y  de la responsabilidad que tengamos el conjunto de los españoles para sacar esto hacia adelante.

P. ¿Qué planes tiene para el futuro?

R. Yo no tengo planes de ningún tipo, soy alcalde de Ciudad Rodrigo, soy presidente de la Diputación, estamos trabajando intensamente y tomando decisiones todos los días para mejorar la situación que a mí se me ha encomendado como político local. Me siento muy orgullo de hacerlo en este momento, lejos de lo que pueda pensarse. Podré decir a mis nietos que participé en un momento muy difícil de España y que yo arrimé el hombro. En estos momentos soy un político que ha estado gobernando ininterrumpidamente y estoy construyendo constantemente. Creo que también se puede construir desde la oposición pero a veces se confunde la oposición con la destrucción, y es un error.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s